Hadas y Elfos en la Lengua Inglesa y en la Literatura Tolkeniana.

23 May

Hadas y Elfos en la Lengua Inglesa y en la Literatura Tolkeniana.

“O fading fairies and most lovely elves”

Seminario a cargo de Helios de Rosario Martínez.

Posiblemente, la criatura más emblemática de Tolkien, son los elfos, y, al menos en El Señor de los Anillos, también los son los hobbits.

Pero, en la literatura inglesa, no podemos hablar de los elfos sin hablar, al mismo tiempo, de las hadas. Eso es algo que hay que tener muy claro.

En el diccionario de la RAE, se nos define a los elfos como:

Elfo: m. En la mitología escandinava, genio, espíritu del aire.

Para el diccionario de Jacob Grimm (si, el de los hermanos Grimm era un importante filólogo germano), hay cierta diferencia entre elfos y hadas. Las hadas son algo así como “las parcas”, las tres hilanderas nórdicas que entretejen el destino de los hombres. Los elfos, son parecidos a la definición de la RAE.

.Alb, Alp, Elb: m. genius, daemon, incubus. Son algo así, como criaturas extrañas, parecidas a demonios o a genios. Al menos, en masculino. En femenino (Elbe), la palabra hace referencia a una “nympha”. En definitiva, todo muy alejado de los elfos tolkenianos.

Ahora, vamos al Oxford English Dictionary (OED).

·Fairy, fay: n.  Una clase de seres diminutos con poderes mágicos, con gran influencia en el bien o el mal para la humanidad.

. elf: n. El nombre una clase de seres sobrenaturales, que en el período temprano teutónico se creía que poseían poderes mágicos, que ejercían para beneficio o daño de la humanidad.

Como podemos ver, son muy parecidos. Veamos algunas diferencias.

– El origen: Las hadas son de origen románico, mientras que los elfos son de origen teutónico (germano).

– Las hadas tenían un tamaño diminuto, mientras que los elfos tenían una forma “maltrecha”; eran seres extraños.

– Los elfos son más “malvados”, mientras que las hadas son más “juguetonas”.

Una vez vistos estos elfos, cabe preguntarse, de dónde saca Tolkien a “su elfo”. No e parecido al elfo del folklore inglés, sino que es un elfo estilizado, atractivo, alto… con todo, el elfo que ha quedado en la imaginación de la gente, sobre todo desde las películas del Señor de los Anillos, es el elfo de Peter Jackson. No es un elfo muy distinto de la concepción que tiene la mayor parte de gente hoy en día, ya que la obra de Tolkien ha inspirado infinidad de libros, juegos de rol, películas… con lo que, finalmente, se ha creado un tipo de elfo basado en Tolkien, aunque quizás no es el elfo que él pensaba cuando escribió los libros y creo a “sus elfos”.

Como podemos ver, este elfo no es precisamente igual al elfo de Harry Potter, si bien, el elfo doméstico de J.K. Rowling es mucho más parecido al tipo de elfo del folklore inglés. Con todo, no puede decirse precisamente que sea lo que llamaríamos un “héroe”.

Tolkien crea a sus elfos en base a lo que él quiere. Coge conceptos del folklore inglés, del germano, y de su propia imaginación, y crea a estos personajes y a esta raza. Los llamó elfos, porque era la imagen que él tenía de ellos. Podían, en todo caso, no ser llamados elfos.

En la literatura inglesa, en cuanto a tradición y folklore, las palabras “elf” y “fairy” (elfo y hada) son prácticamente sinónimos.

Haciendo una etimología de “fairy”, vemos que en los siglos XVIII y XIX, hacen una etimología “falsa” de fairy, porque se basan en lenguas clásicas, como el griego, el latín o el persa. Ninguna de ellas sirve.

Richard Price en 1824, hace una etimología más cercana, y parte del latín, para acabar utilizando el sustantivo de “faé”, que es “faire”, dando lugar a “FÉERIE” y “Fairy”.

Thomas Keightley, en 1854, también hace una etimología de la palabra, pero el se decanta por utilizar el verbo “fátum”, cuyo plural es “fáta”, que quiere decir hechizar. Al hacerlo sustantivo (fata), que nos acaba llevando a HADA, convierte a las hadas en personajes que hechizan.

En cuanto a la etimología de “elfo”, podemos recurrir al “AElf” angosajón. No hay ninguna historia medieval anglosajona que se refiera a lso elfos, pero, en Beowulf, se menciona a un tipo de monstruo llamado “ylfe” (eotenas ond ylfe on orcneas).

Es la única mención que se hace a ellos, como otra de las criaturas descendientes de Caín.

En la literatura latina, nimpha, nos encontramos que su forma femenina es “aelfen”. No se refiere a una persona, si no que se utiliza como nombre de lugares topográficos. (la Montaña del Elfo).

Elfo también se atribuía a enfermedades, normalmente asociadas con fiebres y delirios. Una enfermedad importante en este aspecto es el “ELF-SHOT”, que era un tipo de fiebre. Este elf shot, el disparo del elfo, ha hecho que a los elfos se les represente con un arco, como muy buenos arqueros.

También, “elf” se utilizaba como atributo de belleza embaucadora: “aelfsciéne, aelfscínu”.

En la Inglaterra anglosajona, como vemos, la palabra “elf” tiene connotaciones negativas (mujer que engaña, enfermedades, monstruo hijo de Caín…).

En cuanto a la cultura escandinava y su relación con los elfos.

La palabra utilizada era “Alfar”.

Era un tipo de criaturas sobrenaturales, relacionadas antiguamente con los dvergar (enanos), e incluso se confundía a unos con otros.

También se consideraba a los elfos compañeros de los AEsir, que eran los “ases” o dioses escandinavos (Thor, Odín…).

La propia cultura escandinava, en algunos casos, consideraba a la palabra “Alfar” como sinónimo de “Vánir”, que eran otra raza o familia de dioses escandinavos (Freyr, Heimdallr…).

En la literatura escandinava, como vemos, la palabra Alfar (los elfos) ya aparecen como un tipo de criatura, y no precisamente carentes de poder. Esta es una representación de Freyr. Resulta obvio que este tipo de “elfo”, siempre que fuera un elfo, no se parece demasiado al elfo de la tradición anglosajona, y tampoco es que sea precisamente el elfo tolkeniano.

Estos “vánir” tenían un tipo de magia, que tenía carácter peyorativo. Eran poderes poco dignos de un hombre (y menos de un dios) y más propios de una mujer. Podían ser (hipotéticamente), la otra cara de la moneda.

Hombres con atributos femeninos è Elfos.

Mujeres con atributos masculinos è Valkirias.

Una vez analizado estos “elfos” más primitivos, vamos a ver a los elfos y hadas de Tolkien.

Primero de todo, hay que decir que los elfos y las hadas eran especies separadas en sus primeros escritos.

Elves era el nombre que le daba a todos los “primeros nacidos”.

. Fairy hacía referencia a la Casa de Inwë, que era un rey de los elfos, que habitaba en Inwinóre (quiere decir Faëry).

Fays eran espíritus de la naturaleza como si fueran “valars menores”. Un ejemplo de ella sería Valla de Oro, la mujer de Tom Bombadil.

En referencia a Fairy, y la casa de Inwë, hay que decir que había distintas casas de elfos. Así, estaban los Inwir (Fairy es la traducción ideal); también estaban los “Noldoli” (Gnomes es su traducción). Estos Noldoli se relacionaban más con los humanos, eran los que vivían en la Tierra Media.

Los Inwir, evolucionan, y Tolkien los denominará Vanyar, que quiere decir luminoso o blanco.

Los Noldor, por el contrario, siguen siendo denominados Gnomos, y se quedarán como tales.

Hay algún último asunto que analizar, en relación a las hadas y los elfos.

En primer lugar, está su tamaño respecto a los hombres.

Los propios Inwir (significa pequeños) eran unos elfos pequeños. Tolkien, en su juventud, consideraba a los elfos como seres pequeños y diminutos. Eran unos seres que jugaban con las hadas y las libélulas. Tolkien, con 20 años, hace así a los elfos, porque a su novia (más tarde su esposa) le gustaban mucho las libélulas y las hadas. Paradójicamente, al casarse, los elfos dejarían de ser diminutos, y pasarían a ser “sus elfos”.

Los primeros reyes de Númenor eran más altos y poderosos que los hombres actuales. Su físico y altura era relativo a su poder físico y espiritual (se supone que Elendil medía cerca de 2,30m, por ejemplo).

Lo mismo les ocurre a los elfos. Su tamaño es relativo a su poder. Galadriel podría medir 1,90m. Los Altos Elfos, no eran solo los más poderosos espiritualmente, si no que eran elfos más altos.

Con todo, a medida que el poder de las razas va disminuyendo (los hombres, los elfos…), éstos se hacen más pequeños. Así, no se convierten en seres diminutos, sino que desaparecen y se convierten en espíritus.

El pobre Sauron, al perder su poder, se convierte en una especie de espíritu. Posiblemente algo más que el ojo de Peter Jackson. Sólo hay que ver, con todo, ésta pérdida de poder en el libro o en las películas. Sauron era un hombre grande, poderoso, que al perder su poder se convierte en poco más que un espíritu.

Esto es algo parecido a lo que Sauron se supone que es al perder su Anillo. No ha llegado a desaparecer del todo, pero sin duda, ya no es el Sauron que podemos ver al principio de la primera película, ni el Maiar que es en el Silmarilion.

Influencia sobre los asuntos de los hombres.

Los elfos, para Tolkien, son el paradigma del bien, quienes luchan contra el Señor Oscuro. No sauron, sino Morgoth, el Valar caído.

Los elfos, a diferencia de los humanos, no pueden liberarse de su cuerpo. Están ligados a la Tierra Media. Cuando mueren, no van “al cielo”, como si hacen los humanos, si no que van a una especie de lugar indeterminado.

Podemos decir que los elfos de Tolkien tienen un cierto factor negativo. Hay muchos elfos que se han quedado en la Tierra Media en vez de irse a Valinor, y tienen la capacidad para “encantar lugares”. Se aferran a las cosas, al mundo real. Por ello tienen este poder. No es una magia poderosa, es algo “extraño”. Ya sabemos que la magia en el mundo de Tolkien es muy ligera y superficial. También existe la superstición de que los elfos pueden poseer a los hombres. Eso es algo negativo, y por ellos los humanos casi enloquecen de miedo al entrar en tierras de los elfos.

El Género de los elfos

Para Tolkien, hay tanto elfos hombres como mujeres. Si miramos las definiciones que daban los Grimm o el Oxford English Dictionary, vemos que había un género más determinado para las hadas (femenino) y los elfos eran algo más extraño e indeterminado.

Algo que me llamó la atención (no creo que sólo a mi), es que, escuchando este seminario, pude entender la indeterminación existente en cuanto a qué eran los elfos, y como vivían. En la literatura tradicional inglesa o germana, incluso la escandinava, los elfos aparecían como criaturas misteriosas, ajenas al tiempo.

Tolkien convierte a los elfos en una sociedad. Los dota de contexto, relaciones, tradiciones. Los hace inmortales (aunque esto sigue sin estar tan determinado, ya que parece que quienes viven con los elfos y en sus tierras, envejecen más lentamente, como si estuvieran fuera del tiempo). Tolkien, por lo tanto, creó al elfo. Al elfo como raza, con cultura. Un elfo de verdad, capaz de ser integrado en distintos mundos. La visión que tenían antes de Tolkien del elfo era vana, simple. Después de Tolkien el elfo es equiparable a un ser humano. Dónde antes no había más que retazos, criaturas secundarias que aparecían lo justo, ahora pueden escribirse historias sobre ellos. Se sabe cómo son, y cómo viven.  Son, por lo tanto, los elfos de Tolkien.

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