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La Estrella del Padre: Algunos ecos de la Eneida en El Señor de los Anillos.

23 May

Principalmente, se trata de ver las influencias de los clásicos (de Grecia y Roma) en la obra de Tolkien, a pesar de que la mayor influencia sobre esta fue la germana, nórdica y anglosajona.

En primer lugar, debemos fijarnos en el objeto sobre que el versará la conferencia. Un objeto que se ha pasado bastante por alto:

El ELENDILMIR. Su definición exacta es Joya de Elendil. (Elendil, fundador de los reinos Elendeldianos en el exilio, y padre de Isildur; y Mir, que quiere decir Joya).

Era una joya que se heredaba, y que portaban los reyes de Arnor. Anteriormente, había dos grandes reinos humanos, Arnor, y Gondor. Por diversas causas, Arnor desaparece, y solo queda Gondor.

Además del Elendilmir, hay otro término muy importante, y que también va a tener mucho interés en la conferencia. Se trata del SIDUS IULIUM. Quiere decir “La Estrella de Julio”. Fue un cometa que pasó mientras se celebraban los funerales de Julio César (el emperador romano).

Ahora, analicemos dicha influencia en Tolkien y su obra.

Tolkien sabía latín desde los 4 o 5 años. Siempre relacionó el latín con lo sagrado, con lo gozoso. Tolkien, además de hablarlo con 4 o 5 años, asiste a la escuela King Edwards, que era una escuela privada muy prestigiosa, y la base de esta escuela era el estudio del latín y del griego. Añadamos a eso que Tolkien era un amante de las lenguas, y que tenía gran facilidad para estas, y el resultado es el esperado. Tolkien, con 9 o 10 años, era capaz de debatir en inglés, en latín, en griego, en gótico… capaz de pasar de un registro a otro sin ningún problema, de la misma manera que nosotros hablaríamos el castellano, por ejemplo.

El Quenya, el idioma élfico de Tolkien, está basado en el latín. Así podemos ver cual era su conocimiento de esta lengua.

Virgilio, será uno de los autores favoritos de Tolkien. Y sin duda, la influencia de este se hace notar.

Pasemos de nuevo al Elendilmir. Aunque este era para los reyes de Arnor, no sólo estos llevaban una estrella en la frente.

Dicha estrella en la frente es representativa de aquellos que descienden de los elfos (Eldar, que quiere decir descendientes de las etrellas).

Hay algunos elfos representados con una estrella en la frente, como son Galadriel, Elrond, Elladan y Elrohir (hermanos de Arwen e hijos de Elrond). Esta estrella en la frente representa la vinculación del hombre con las estrellas.

El propio Aragorn, finalmente se descubre cuando, en la batalla de los Campos de Pelennor, cuando todo parece perdido, aparece con los barcos de velas negras (que todo el mundo cree que son refuerzos de las tropas de Sauron), y al saltar a tierra, en su frente resplandece el Elendilmir, marcándolo como descendiente de los reyes de Arnor. Éste Elendilmir resplandece con gran fuerza. El Elendilmir que lleva Aragorn en la frente, con todo, no es el original, ya que éste se perdió. El que lleva ha sido hecho por los orfebres de Rivendel. El Elendilmir original será encontrado en la Torre de Saruman, cuando la Guerra del Anillo ya haya acabado, y Aragorn portará el original, regalando la copia a Samsagaz Gamyi.

También, y para acabar, destacar la figura de Earendil. Es el nombre que Tolkien le da al planeta Venus en su legendario. Earendil era un semielfo, que acaba siendo convertido en estrella. En la frente, pero, llevaba el último de los Silmarils, y eso hace que brille con fuerza. Venus será importante para Virgilio, y también para Tolkien.

VIRGILIO EN LA OBRA DE TOLKIEN

La Madre de Eneas es Venus, y su padrastro es Vulcano. Venus, pide a Vulcano que le fabrique a Eneas armas para que pueda enfrentarse a sus enemigos. Vulcano lo hace, y le fabrica un escudo, en el cual se ve el futuro de Roma. Es un escudo que tiene el futuro de Roma grabado en él. Representa el momento culminante de Roma, con la Batalla de Actium. Es el fin de una guerra civil, que se convierte en el inicio de la grandeza de Roma. En realidad, esto no deja de ser pura propaganda. Se intenta vender la imagen de que en Actium, Roma vence a los Egipcios y a sus “malvados” dioses, pero en realidad fue una batalla de romanos contra romanos. Se cargó con toda la culpa de la guerra a Cleopatra, mientras que Marco Antonio, amante de Cleopatra, y general de los ejércitos perdedores en Actium, se le considera un “pobre desgraciado” que fue engañado por Cleopatra. Se consideró como la batalla de la civilización (Roma) contra la barbarie (dioses egipcios).

Octavio, líder de los Romanos de Roma, durante la Batalla de Actium se supone que estaba al frente de sus tropas, dirigiéndolas (en realidad estaba escondido en su camarote), y en la frente llevaba la “Estrella Paterna”, el Sidus Iulius. Llevaba una joya en la frente, que lo marcaba como hijo de las estrellas.

Octavio, que era muy inteligente, hizo que todo el mundo creyera que ese cometa (el Sidus Iulius) era el alma de Julio Cesar, que había sido convertido en un Dios. Así, puesto que Octavio era hijo de Julio Cesar (en realidad no era hijo, era su hijo adoptivo), y Julio Cesar era un Dios, Octavio (Augusto), se convertía automáticamente en un Dios.

La Historia de Eneas y su relación con Augusto.

Anquises, padre de Eneas, era un hombre que tenía ciertas capacidades de clarividencia y adivinatorias. Por ello, cuando Troya está perdida (no olvidar que Eneas era troyano, justo cuando Troya fue tomada por los griegos), Anquises, que era muy mayor, decide quedarse y morir en Troya. Eneas, decide hacer lo mismo. Pero entonces, Yulo (Iulius), hijo de Eneas (y se supone que ascendiente de Julio César), aparece con una aureola de fuego sobre la cabeza, una aureola que no quema. Anquises considera esto una señal de los dioses de que de Yulo tendrá un gran futuro, y que ha sido escogido por los dioses. Pide confirmación a los dioses, y estos le envían un cometa (el Cometa de Venus, el Sidus Iulius), para marcarles el camino que deben seguir.

Así pues, Eneas, Yulo, Anquises, y la esposa de Eneas, Creúsa, se ponen en marcha. Durante la huida de Troya, Creúsa se pierde, y cuando Eneas la vuelve a ver, es el espíritu de ella, y le dice que debe buscar “Hesperia”(traducción literal, la Tierra del Oeste), y que para ello, debe seguir el Cometa de Venus (el Sidus Iulius obviamente).

Como paralelismo decir que, los hombres de Númenor (que quiere decir literalmente Tierra del Oeste), llegan a Númenor en barcos (como Eneas llegará a Roma, o Hesperia), siguiendo un Cometa (Eärendil), también como Eneas, siguiendo el Cometa de Venus.

Paralelismos entre Eneas y Tolkien

-Hombres protegidos por los dioses ==> Hombres de Númenor y hombres de Troya.

– Dioses dejan de protegerlos y tienen que huir ==> Mordor y los Griegos.

– Unos pocos elegidos serán elegidos e irán a una tierra fantástica ==> Númenor e Italia.

– Lo hacen siguiendo un cometa  ==> Eärendil, y el Sidus Iulius.

-Nombre de la tierra de los dioses ==> Númenor y Hesperia, ambas quieren decir  Tierra del Oeste.

Tolkien define a Eärendil (el cometa) como “The Flammifer of Westernnesse”.

La palabra correcta sería Lucifer, no Flammifer, pero Tolkien era muy católico, y sin lugar a dudas, no podía darle dicho nombre a la estrella de Venus, para definir a E¨rendil.

El significado de The Flammifer of Westernnesse e, por un lado Flammifer (debería ser Lucifer), que significa Portador de la Luz (Venus), y por otro, Westernnesse, que significa Tierra del Oeste en inglés medio.

Tolkien, con Eärendil, deja entrever el Fin de la 3ª Edad y el comienzo de la 4ª Edad. Esto, podemos relacionarlo con algo parecido que ocurrió con Augusto (y por lo tanto, con la Eneida y con Virgilio).

Unos auguros etruscos habían predicho el fin de la 9ª Edad y el principio de la 10ª Edad, y que el Sidus Iulius marcaba dicho paso de una edad a otra. En la Batalla de Actium, Augusto lleva la “Estrella Paterna” el Sidus Iulium, en la frente. Con la Batalla en Actium, se inicia la 10ª Edad, la Edad de Oro. Roma ya no tiene enemigos exteriores que les amenacen. Es el renacer de Roma.